Cuando me propuse a comenzar esta nueva jornada en mi vida y comenzar a tomar acción ahora, tenía que reconsiderar mis prioridades, tener metas específicas y un plan de acción.

Por muchos años sabía que tenía que ir a trabajar y proveer para mi familia; sabía que debía amar a mi esposa; sabía que debía criar a mis hijos en los caminos del Señor y con buenos valores; sabía cual era mi función como hombre responsable. Sabía como actuar según la palabra de Dios. Todo esto lo trato de hacer, pero me sentía como un barco sin rumbo, un barco que no tiene puerto de llegada, un barco sin coordenadas.

Un plan escrito de mi vida me ha mostrado ver claramente a dónde quiero llegar, cuales son mis verdaderas prioridades y cuáles los siguientes pasos a tomar.

Si nunca has tenido un plan de tu vida, es tiempo de comenzar. Tres razones que he aprendido y que te pueden motivar. Para mi un plan de vida:

  1. Ayuda a definir mi propósito. Hacer un plan de mi vida, me ha llevado a conocerme más, a saber que es lo que quiero, a dónde me dirijo. Ahora salgo con el claro entendimiento de que cualquier cosa que haga es con una finalidad específica.
  2. Me mantiene enfocado. Mi plan de mi vida me ayuda a no desviarme. Me ayuda actuar conforme a lo que me he propuesto. Marca mi puerto de llegada, me guía a través del camino hasta alcanzar la meta.
  3. Organiza mi vida. Me ha llevado a tener una vida más activa y organizada. Me levanto cada mañana con metas claras. Define mis tareas paso por paso. Me ha ayuda a tener una vida más balanceada.

Por ejemplo, con mi plan de vida definido, no solamente sé que debo de amar a mi esposa. Ahora sé cual es el propósito de amarla y sé cuales son los pasos específicos para lograrlo, según mi plan, está:

  • Hablarle amablemente siempre.
  • Darle un cumplido todos los día.
  • Apartar un día de la semana para salir juntos.
  • Servirle siempre.

Estas son acciones que definen una tarea en un tiempo determinado, pero puedo ser más específico aún.

  • Apartar los viernes a las 7 de la noche para salir o estar a solas con mi esposa.

Al ser más específico, tengo la idea clara y precisa de lo que debo de hacer. Además lo tengo en agenda y cualquier otra cosa que interrumpa este momento, debe esperar.

Así debe ser con cada prioridad en tu vida, piensa en tu familia, tu trabajo, tus finanzas. Tener bien claro que es lo que quieres lograr y cuando lograrlo.

Parte de mi nueva rutina es revisar mi plan (por lo menos cada semana). Es un proceso que no se acaba. Aunque está definido siempre encuentro algo que puede mejorar o integrar otras tareas, según voy cumpliendo mis metas.

¿Qué te parece la idea de escribir un plan detallado de tu vida?

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