Es triste cuando transmitimos una educación fallida a nuestros hijos basados en nuestras propias experiencias. No tiene que ser así, podemos invertir nuevos valores y principios pero con un corazón renovado.

Mi papá tenía la particularidad de alzar la voz cuando nos corregía o nos regañaba, aunque lo hacía de buen corazón, su voz era muy intimidante. A veces me siento reflejado en mi papá cuando regaño a mis hijos. Me siento mal porque sé que no está bien.

Es lógico que estas conductas aprendidas se reflejen en nosotros. El problema es que no siempre fueron las maneras correctas.

Es saludable mirar hacia atrás y evaluar si la forma como yo fui criado afecta negativamente la forma como estoy criando a mis hijos.

«Somos producto del pasado, pero no tenemos que vivir igual que el pasado.» Robert Lewis

Si bien es cierto que nuestros padres no fueron perfectos al criarnos, también es cierto que sí lo intentaron. Por esa razón quiero hacerte la siguiente pregunta: ¿Estás criando a tus hijos teniendo en cuenta solamente lo malo de como tus padres te criaron a ti?

Si es así, puedes remediar esta situación.

No puedes cambiar el pasado pero sí puedes cambiar tu forma de pensar y tus acciones.

Tuitea esta frase!

Recuerda que un padre modela el ejemplo que quiere para sus hijos, así que debes empezar por ti. Algunos consejos que puedes seguir:

  1. Mira hacia atrás.

    Identifica y reflexiona cómo fue la crianza que te dieron tus padres. Evalúa si hoy estás criando a tus hijos repitiendo algún mal ejemplo de como tus padres te criaron a ti y piensa cómo puedes cambiar la situación.

  2. Perdona.

    No importa lo que tus padres hayan hecho contigo. Debes aprender a perdonar. Al no hacerlo, quien sufre y guarda esa amargura eres tú.

    Debes dejar que la justicia de Dios tome el control sobre cualquier situación. No es tu problema juzgar. Tu problema es aprender a perdonar y soltar el rencor que sientes.

    Saber perdonar te ayuda a dar y recibir perdón de tus hijos.

  3. Busca la reconciliación.

    Debes restablecer la relación con tus padres, no importa el tiempo de enemistad o el tiempo que hayas guardado rencor y falta de perdón.

    Si tus padres viven hoy, ve, búscalos y restaura la relación. Es poco probable que tus padres te rechacen, al contrario, si vas con una actitud de perdón, te aseguro que te recibirán con los brazos abiertos.

  4. Recupera el tiempo perdido.

    Nunca es tarde para recuperar los años que no estuvieron presentes. Propónte pasar tiempo con tus padres o con tus hijos. Puedes buscar una actividad que puedan hacer juntos o simplemente conversar.

    Nunca olvidaré los últimos cinco años que pasé con mi padre. Aunque no jugamos pelota, ni carritos, ni bloques, pero si hablé con él y me contó muchas historias que nunca había escuchado. Fue un buen tiempo recuperado y sentí por primera vez que realmente conocí a mi papá.

  5. Busca a tu Padre celestial.

    Como persona de fe, mi Padre celestial es la primera persona que está presente en mi vida. Quizás tu padre haya cometido errores o te haya abandonado, pero tu Padre celestial nunca te abandonará, Él siempre estará a tu lado.

    Además, la buena relación con tu Padre celestial afectará directamente la relación con tus hijos.

    «Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos.» Salmos 27:10

Si eres padre, busca a tu hijo, si eres hijo busca a tu padre. No dejes que te gane el orgullo y sana de una vez por todas las heridas que hay en tu corazón. No dejes que los errores del pasado dirijan tu vida y mucho menos transmitas esos errores a tus hijos. Puedes cambiar y empezar de nuevo. Nunca es tarde para eso.

¿La manera como corriges a tus hijos es un producto de como te corregían tus padres? ¿Entiendes que así es correcto?

Para dejar tus comentarios, haz clic aquí .