El 2014 ha sido uno de los años más difíciles para mí. Al mismo tiempo ha sido uno de los años más importantes.

Todos hemos tenido tiempos difíciles en distintas etapas de la vida. Este año ha sido un reto. Mi esposa y yo hemos tenido que tomar algunas decisiones difíciles e incómodas para poder seguir adelante.

No obstante, las dificultades, los problemas y las circunstancias me han pasado por encima. No sólo por el hecho de que hemos enfrentado cada problema, más bien porque hemos tomado la decisión de verlo diferente.

Hemos tomado la decisión ser felices y exitosos a pesar de las grandes murallas que podamos encontrarnos en el camino.

En años anteriores veía cómo pasaba la vida, los momentos. Cualquier problema era un gran peso donde afectaba todo mi ser. A pesar de tener grandes ideas y buenas intenciones, no hacía nada al respecto. Este año, ha sido un año diferente a los demás. Ha sido uno de los años más importantes porque por primera vez he visto un progreso en las soluciones a los problemas y ver cómo mis metas se han cumplido.

Para el próximo año ya estoy en el plan de que será mejor aún.

No dejes que el nuevo año que se aproxima, pase desapercibido. Busca cómo hacer que este nuevo año sea «tu mejor año», para esto debes tomar la decisión de que será así. A continuación te menciono algunos puntos que me han ayudado a enfrentar los problemas y al mismo tiempo me han ayudado a terminar el año con éxito:

  1. Sé intencional.

    Me he dado cuenta que para cumplir todo para lo que estás trabajando, por lo menos dirigirte hacia esa dirección, necesitas ser intencional. Enfocarte en lo que quieres, con un propósito en mente, con un resultado intencionado y al mismo tiempo poder ayudar a los que te rodean.

    Todo esto tiene que ver con todo en la vida. Sé intencionado en ser el mejor esposo, sé intencionado en disciplinar a tus hijos, sé intencionado en ser el mejor empleado, sé intencionado en cuidar de tu salud, sé intencionado en aprender nuevas cosas. No dejes que el momento pase, hazte cargo de la situación.

  2. Practica la teoría del «ser» y no del «hacer».

    Esta lección la mencioné en el artículo «Dos conceptos que te ayudarán a cumplir tus metas». Pensar de esta forma cambia completamente la perspectiva. La teoría del «ser» tiene que ver con cómo moldeas tu carácter como persona y esto determinará cómo vas a tomar grandes decisiones en tu vida.

    No comiences a hacer resoluciones para el nuevo año. Más bien cambia tu forma de pensar con respecto a esas resoluciones. El ejemplo más común es «voy a hacer ejercicios después de Navidad», un gran porcentaje falla porque se enfoca en el «hacer», más bien debes decir, «soy una persona que entiende que la salud es importante, por lo tanto hago ejercicios para mantenerme saludable.»

  3. Crea buenos hábitos.

    El éxito y el fracaso estará determinado por los pequeños pasos que día a día vas a tomar. Es esta rutina diaria de buenos hábitos que creará un progreso y finalmente te convertirás en lo que quieres ser y lo que quieres lograr.

  4. Busca una persona a quien rendir cuentas.

    A veces los problemas y dificultades te dan ganas de darte por vencido. Busca una persona que te anime y esté contigo para levantarte durante el proceso y no te deje caer.

  5. Busca buenos consejeros.

    Así como debes tener una persona que esté a tu lado, debes buscar personas que te aconsejen en cómo enfrentar los problemas y te ayuden a encaminarte por el lugar correcto. La Biblia nos enseña que: «en la multitud de consejeros hay sabiduría.» He cometido muchos errores por no pedir consejo. Ahora, cada decisión que tomo en cualquier área de mi vida busco a las personas correctas. Estas personas me han ayudado a seguir por el buen camino y tomar buenas decisiones.

    Aprovecho para agradecer a mis pastores, mi compañero de pacto, mis hermanos de la iglesia, amigos y familiares que me han ayudado y dado buenos consejos.

  6. Tu mejor aliado es Jesús.

    Como persona espiritual, Jesús ha sido mi mejor aliado. Seguir sus principios y mantener una comunión diaria con Él moldeará tu vida, te dará ánimo y esperanza para seguir.

No ha sido un año perfecto. Pero sí he visto cómo estos puntos me han ayudado a tener una perspectiva diferente. Ha sido un año donde mi enfoque ha sido mi desarrollo personal para estar más preparado en lo físico, en lo intelectual y principalmente en lo espiritual, para así poder hacer frente a las circunstancias, sobre todo ayudar y servir de apoyo a las personas que me rodean.

Espera con grandes expectativas el nuevo año para poder enfrentar los retos y las nuevas metas que tienes por delante. ¡Que venga el 2015!

¿Cómo te estás preparando para el nuevo año?

Para dejar tus comentarios, haz clic aquí .