Cada año que pasa, siempre me proponía metas para cumplir. Veía como pasaba el año y no pasaba nada. Los mismos afanes, las mismas rutinas sin sentido, las mismas metas no terminadas. A finales del 2013, cuando comencé este cambio personal de vida, fue cuando me di cuenta que ya era tiempo.

Me sentía en una situación bien desesperante, que hasta me enfermé. Duré casi una semana sin ir a trabajar y lo peor de todo es que no quería hacer el esfuerzo de levantarme. Fue cuando vi que a principios del 2014, el mes de Enero se estaba acabando y como pintaban las cosas, sería otro año más de metas no cumplidas. Ya estaba cansado de ver mi bicicleta arrumbada sin ser usada, mis mancuernas tiradas, libros en filas para leer, cosas que organizar entre otras cosas que siempre he querido hacer. Todo esto con la excusa y esperanza de que algún día lo haría.

En esa semana de desesperación fue cuando me puse a pensar de como terminaría mi vida. Suena un poco trágico pero era la realidad, así me sentía. Como Cristiano me sentía contento y esperanzado en las cosas del Señor, pero como líder de mi vida, estaba frustrado. Esperando que la “vida cambiara”.

Todo depende de mi, de nadie más.

Comencé a trazar mi plan de vida. Escribí como quiero cambiar las cosas y como ponerlas en práctica muchas buenas teoría de liderazgo que tenía acumuladas, comencé a cambiar mi actitud y forma de pensar. Poner en práctica muchos principios bíblicos que dejamos abandonados por nuestras circunstancias. Todo empieza con un cambio de actitud, pero nadie puede hacerlo por ti.

Todo empieza con un cambio de actitud, pero nadie puede hacerlo por ti.Tuitea esta frase!

Tres cosas que aprendí durante este proceso:

  1. Todo en la vida requiere esfuerzo. Vivía con la idea “algún día todo será diferente” Si queremos lograr algo en concreto, debemos de accionar. “El que se esfuerza en su trabajo tiene comida en abundancia, pero el que persigue fantasías no tiene sentido común” Proverbios 12:11
  2. Deja atrás los pensamientos de derrota. Esto acaba con uno. Cuando estaba en la cama enfermo, no quería más. Decía que no podía más, no quería mover un dedo. No permitas que estos pensamientos entren en tu vida. Cada uno de nosotros tenemos algo importante que dar.
  3. El mejor aliado que puedes tener es Jesús. Aunque suene muy religioso, no lo es. Jesús es un líder. ¿Cuánto te puede enseñar Jesús sobre liderazgo? Mucho! Seguir sus principios y mantener una comunión diaria con él moldeará tu vida, te dará ánimo y esperanza para seguir.

Ahora es el momento, pienso recuperar mi vida y proponerme a realizar las metas que me he planteado.

¿Te has encontrado en esa situación donde no ves tu metas cumplirse?

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  • Charlie Finocchiaro

    No puedes dejar de creer en tu meta. Si creemos podemos verla y actuar, pero cuando no creemos que la meta es posible, dejamos de verla como una posible realidad y no actuamos. Así hay que mantener la fe.

  • Manuel Oscar Brito

    el primer paso es el mas dicifil de dar pero somo como ninos aprendiendo a caminar, no es que no queremos es que tenemos miedo al cambio. decidete a cambiar.

    eso es lo que yo me digo pero reconosco que tengo miedo al cambio, gracias por abrirme los ojos para vencer el miedo y comenzar con mis metas. nunca es tarde para comenzar.

  • http://juancarlosperezgomez.com/ Juan Carlos Pérez Gómez

    @manueloscarbrito:disqus así es, siempre es difícil tomar el primer paso. El miedo es un factor, es algo que todos vamos a tener que enfrentar en algún momento. Pero debemos tomar la decisión y como dijo el @charliefinocchiaro:disqus debemos mantener la fe.

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