Cuando reconoces que nada te pertenece y que Dios es el dueño de todo, incluso de “tu” dinero, podrás gozar mejor de todo lo que Él te ha dado.

Una de las enseñanzas más fascinantes que he aprendido en estos últimos años ha sido reconocer que Dios es el dueño y tiene el control de todo. Me ha producido una sensación de libertad el saber que todo lo que “tengo” le pertenece a Dios.

Estaba mi carro aparcado en el estacionamiento del trabajo. Cuando bajo veo que tiene un rayón. La impotencia y la ira en esos momentos son terribles. No puedes hacer nada y nadie puede resolver el asunto así que aguantas el rayón, sigues tu vida, esperas que pase el pique y el mal humor provocado por la situación.

Cuántas veces has pasado por algo así. Se te ha roto, dañado o te han robado algo que para ti tiene valor.

Trata de verlo desde otra perspectiva.

Quizás la ira y el malestar del momento no lo puedas evitar, pero en ese momento trata de presentar tu carro o cualquier otra cosa a Dios. Di en ese momento «Señor, este carro es tuyo y ahora tu carro tiene un rayón». Quizás te suene raro e ilógico pero es parte de entender que en realidad tú no eres dueño de nada de lo que “tienes”.

Desde que comencé a entender que todo lo que “tengo” no es mío, he comenzado a ver las cosas un poco diferente. Estos son los pasos que puedes comenzar a dar:

  1. Reconoce que todo lo que tienes le pertenece a Dios.

    «Porque “del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella”» 1 Corintios 10:26.

    Es normal decir que todo lo que tú “tienes” es tuyo. Tú lo puedes haber comprado con el fruto del sudor de tu frente o te lo pueden haber regalado, pero la realidad es que tú solamente eres un administrador de esa posesión que Dios te permitió “tener”.

    Cuando administras las posesiones que Dios te da, incluyendo “tu” dinero, tendrás otra perspectiva y experimentarás más libertad de cómo manejar las cosas. Te enojarás menos y aprenderás a cuidar mejor los recursos que se te han confiado.

  2. Reconoce que Dios tiene control de todo lo que te sucede.

    «El Señor hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos». Salmo 135:6

    Así como Él es dueño de todo lo que “tienes”, también Él tiene control de tus circunstancias.

    Él controla tu corazón, tu destino y tu tiempo. Dado que el gozo está arraigado en tu corazón, tus circunstancias no lo hacen posible. Puedes elegir el gozo, porque es un producto de lo que eres, no de donde estás ni de lo que te pasa.

  3. Reconocer que Dios es tu proveedor.

    «Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Mateo 6:31-32

    Dios siempre cuidará de ti, no importa en la situación que te encuentres. Recuerda que Dios está loco por ti. Él te ama más de lo que imaginas. Habla con Él sobre tus necesidades. Experimentarás gran gozo al saber que hay Alguien que tiene lo que necesitas y te lo proveerá: «Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús». Filipenses 4:19.

    Hay un viejo dicho que dice «ora como si todo dependiera de Dios, pero trabaja como si todo dependiera de ti».

Aunque el carro sigue rayado, siempre pienso que el Señor es el gran proveedor. No puedo hacer nada para remendarlo. Me monto en su carro y mi trabajo es cuidarlo lo mejor posible para ser un buen administrador de lo que Él me ha confiado y Él proveerá para la reparación.

Dado que el gozo está arraigado en tu corazón, tus circunstancias no lo hacen posible

Las personas que gozan de libertad y gozo entienden la verdad escrita en el Salmo 24:1: «La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella». Saben que Dios es dueño de todo y, por consiguiente, son buenos administradores de Sus regalos. Así que aprende a confiar en Él y verás que aliviará el estrés que puede robar tu gozo y tu libertad.

De manera práctica, ¿cómo puedes reconocer que Dios es el dueño de todo lo que “tienes”?

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