Tu actitud es una combinación de tus pensamientos, sentimientos y acciones. Es lo que forma tu alma. Tu vida es un reflejo de como te comportas frente al mundo. Tus actitudes definen quien tú eres en lo exterior. ¿Cómo es tu actitud frente a la vida?

Por muchos años estaba encerrado en mi propia cárcel mental. Habían días que sin ninguna razón me levantaba con mala actitud. A veces sucedía algo en el colegio, en la universidad o en el trabajo que cambiaba mi actitud por completo. Lo que sucedía en un momento determinaba mi comportamiento durante el resto del día.

Una nueva forma de pensar

A lo largo del camino me he dado cuenta que mis actitudes son un componente esencial para tener éxito en el día a día. Afecta mi familia, mi trabajo y a mí.

Cuando reflejo una mala actitud frente a las situaciones es más difícil ayudar a las personas que me rodean. Las alejo de mi vida en vez de crear una relación, y voy a cosechar lo que siembro.

Decía James Allen, filósofo inglés del siglo XIX, «El pensamiento y la acción son los carceleros del destino – ellos nos apresan, sin son bajos; ellos son también ángeles de libertad – nos liberan, si son nobles».

Acciones para la libertad

Tus pensamientos te convierten en lo que eres. Te forjan y moldean. Dice la Biblia «…sean transformados mediante la renovación de su mente» (Romanos 12:2). Para cambiar tu actitud, debes cambiar la forma como tú piensas y tomar acción frente a eso.

Proverbios 23:7 dice «como piensa un hombre dentro de sí, así es». Jesús me ha ayudado a pensar diferente de mí. Es increíble el poder que tienen Sus Palabras. Lo único que requiere es creer. Cambiar mis pensamientos por pensamientos divinos ha sido la llave para salir a la libertad.

Pero los pensamientos no se pueden quedar solamente en la mente, debes llevarlos a la acción. Comienza a crear hábitos y acciones que te ayudarán a tener una buena actitud cada día.

  1. Levántate temprano.

    Cuando me levanto temprano hago mi rutina diaria. Tengo la sensación de que cumplí con las cosas que más me importan desde las primeras horas de la mañana. Planifica y haz que tu día te rinda. Esto definitivamente hace comenzar el día con buena actitud.

  2. Busca un momento a solas con Dios.

    Alimentarte con la Palabra de Dios es la primera fuente para comenzar a transformar tu mente. Busca un momento de paz, reflexión y medita en lo que Dios quiere decirte para transformar tu actitud.

  3. Dale un beso a tu esposa y expresa amor a tus hijos.

    A veces se nos olvida expresar cariño a aquellos que son importantes. Ellos son los primeros que pagan cuando tienes una mala actitud. Expresar tu afecto es una búsqueda intencional de reflejar amor, alegría y cariño.

  4. Hacer ejercicios.

    El ejercicio siempre te anima y te da energía. Ayuda a bajar tu estrés y nivel de ansiedad. Así como también fortalece tu nivel de confianza en ti.

  5. Alimenta tu mente.

    Busca buenos libros para leer. Que te motiven, que te ayuden a crecer espiritual y mentalmente.

    También, siempre he sido buen consumidor de Podcast. Ahora más que nunca estoy suscrito a buenos podcast cristianos, de liderazgo y motivación. De mi trabajo a la casa o mientras hago ejercicios me inyecto de palabras de ánimo y saludables para mi alma.

Recuerda que tus pensamientos pueden controlar cómo te sientes. Eso a su vez llevará a una acción. Al menos que no elijas cambiar tu pensamientos, terminarás preso en los pensamientos de otros y de las situaciones que te rodean. Pide a Jesús que te ayude a cambiar, elige pensar como Jesús piensa de ti. Toma control de tus pensamientos.

¿Qué acciones tomarás para cambiar tu forma de pensar y tu actitud?

Para dejar tus comentarios, haz clic aquí .