Como julio es el mes de los padres, me pareció interesante escribir algo relacionado a la paternidad y principios que Licelot y yo hemos aprendido a través de los años. Es un tema que abarca mucho, por eso he decidido dividirlo en dos partes.

Una de las prioridades más importantes en la vida de un hombre y una mujer es tener una familia saludable. Dios estableció el pacto como fundamento para el matrimonio y la familia. Es un núcleo que sirve como centro seguro para formar a los hijos para que estén preparados para el mañana. Todo comienza en el hogar.

“Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa” Salmo 127:3

Nuestros hijos absorben todo lo que ven. Desde las cosas más pequeñas hasta lo más grande. Desde buenas costumbres hogareñas, hasta hábitos prácticos de la vida. Me han dicho «papi, dejaste los zapatos tirados, entonces porque yo tengo que recoger los mios», «papi si tu no lo haces, porque yo tengo que hacerlo». Wao, que enseñanza de vida nos dan nuestros hijos. Les exigimos algo a ellos y luego nosotros mismos no cumplimos. A través de los años hemos aprendido que uno de los principios más importantes es poner un buen ejemplo.

Es primordial que los padres modelen el ejemplo que quieren transmitir a sus hijos. Tuitea esta frase!

Como personas de fe, Licelot y yo tenemos como propósito entrenar a nuestros hijos en los caminos del Señor y no en nuestros propios deseos. Criarlos con buenos principios y valores establecidos en la palabra de Dios. Queremos darle una herencia próspera en sabiduría, unidad y en amor en la presencia de Dios. Queremos modelar las buenas enseñanzas bíblicas.

“Sean imitadores de mí, así como yo de Cristo” 1 Corintios 11:1

Para lograr tener hijos capacitados para el mañana debe comenzar con nosotros. No es tarea de los abuelos, del servicio, de la televisión, del colegio. Es un trabajo que depende de los padres. Debemos de invertir en ellos para lograr resultados satisfactorios. No les enseñamos a ser niños, más bien les enseñamos a ser adultos que puedan ser independientes.

Nosotros como padres tenemos el deber de administrar bien los bienes que Dios nos ha dado, incluyendo a nuestros hijos. Tuitea esta frase!

“Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” 1 Corintios 4:2

Principios que invertimos en nuestros hijos para que ellos estén encaminados en la fe:

Amor

El amor debe reinar en cualquier familia. Establece seguridad y estabilidad.

  • Papi debe de amar a mami y se debe de demostrar de cualquier manera. Licelot y yo mostramos nuestro afecto físico delante de ellos. Tratamos de no discutir ni alzar la voz frente a ellos.
  • Abrazarlos y besarlos es una prioridad. No se debe de dar sentado que lo amas. El afecto físico para todo niño es importante. Juan Diego tiene 7 años y nunca hemos dejado de abrazarlo y besarlo como si fuera el bebe de un año. Esperamos seguir así por el resto de su vida.
  • Pasar tiempo de calidad. Como pasas tu tiempo es un reflejo de lo que es importante para ti. Si valoras a tus hijos, entonces sacarás el tiempo para estar con ellos.
  • Al mostrarle amor te ganas el derecho a disciplinarlos. Cuando tenemos que corregir a nuestros hijos, a ellos les duele, no tanto el hecho de que recibirán una pela, les duele más el hecho de que sus padres que tanto lo aman, van a tener que corregirlo.

Perdón

Nuestros hijos nos ven como sus héroes. Cuando papi y mami discuten delante de ellos no ven lo que nosotros les enseñamos sobre la palabra de Dios. Ellos saben cuando papi y mami actúan mal y no ven una congruencia en lo que les enseñamos y nuestra actitud. Nuestro deber es admitir nuestro error y pedirles perdón. Ellos valoran mucho cuando sus padres están arrepentidos por su comportamiento.

Así mismo, nuestro proceso de disciplina no termina hasta que ellos piden perdón. Tanto a Dios, como a nosotros, y la persona ofendida (generalmente uno de sus hermanos).

A veces he estado hasta veinte minutos en el baño (lugar donde aplicamos la disciplina) y no salimos hasta que sale de la boca, la palabra «perdóname». Cuando sean grande será para ellos más fácil y aprenderán a no guardar rencor. El arrepentimiento trae verdadera aceptación de parte de Dios nuestro Creador. Es importante que aprendan esto desde pequeño.

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9

Aunque cometemos errores en el proceso, nuestra actitud es aprender y mejorar cada día. Hemos aprendido que para levantar futuros líderes, seguros de si mismos y encaminados a amar a Dios, debe de empezar por nosotros los padres. Enséñales a tus hijos a amar y perdonar. Es la mejor inversión que puedes hacer.

¿Qué inviertes en tus hijos y cómo lo modelas en ellos?

Para dejar tus comentarios, haz clic aquí .

  • Licelot

    Amén! Que el Señor nos siga llenando de sabiduría y dirección para tan importante encomienda de guiarlos en sus caminos! Eres un Padre conforme al corazón de Dios y siento mucho gozo en ver los frutos de EL en tu vida! soy mas que privilegiada por ser tu esposa!!

    • http://juancarlosperezgomez.com/ Juan Carlos Pérez Gómez

      @disqus_OnNHhsMEh2:disqus muchas gracias por el ánimo. Te amo!

  • Juan Fco Conde

    Excelente artículo Juan para nosotros los nuevos padres.

    • http://juancarlosperezgomez.com/ Juan Carlos Pérez Gómez

      @Juan Fco Conde:disqus Muchas gracias y felicidades por el nacimiento de tu hijo. Cualquier pregunta cuenta con nosotros.

  • Pingback: Principios para enseñar a tus hijos sobre "La Película LEGO"()

  • Pingback: Cómo mantener el vaso de tu esposa lleno | Juan Carlos Pérez Gómez()