Cuando fui estudiante de intercambio tuve la oportunidad de experimentar un cambio de familia. No fue un proceso agradable. Fue de gran frustración y nunca pensé que tendría que pasar por eso.

La primera familia, era una pareja joven de bajos recursos pero habíamos creado una gran simpatía. El esposo era de carácter fuerte, no servía a la esposa, se quejaba por todo. Pasado un mes de yo haber estado con ellos decidieron separarse y por lo tanto, me ofrecieron mudarme a otra casa.

La segunda familia era una pareja joven también pero con tres niños de cinco, tres y un año. El esposo era muy amable, servía en todo, buscaba siempre cómo agradar a su esposa, era dedicado a sus hijos, tenía sentido de responsabilidad para con su familia.

Viví dos cuadros familiares y específicamente me quiero enfocar en el rol de los esposos. En la primera familia veía a un hombre machista, su palabra era la que contaba, habían unas cuantas reglas en la casa, pero no tenían un principio claro. A pesar de todo, para mí era algo que por alguna razón estaba acostumbrado a ver en nuestra sociedad y en las películas.

En la segunda familia, el rol del esposo era totalmente diferente. Era un abogado importante del condado, muy ocupado, aun así, sacaba tiempo para estar con su familia. Se levantaba temprano, atendía las necesidades de los niños, los bañaba, ayudaba con todos los detalles. Había algo especial en él. Sentí mucha admiración y respeto. Yo tenía un concepto totalmente distinto de lo que era el rol del hombre de la casa.

En el estudio “En Busca de la Verdadera Masculinidad”, Robert Lewis define al hombre como un «líder servidor». Es aquel que acepta su rol con valor y responsabilidad. Basado en las 25 formas de ser un «líder servidor» de el Sr. Lewis, comparé cuatro de ellas que se reflejan en el esposo de la segunda familia y han quedado marcadas en mi vida:

  1. Un líder servidor cuenta con su esposa para formular su futuro.

    Tuitea esta frase!

    Sacan tiempo y hablan sobre todo. Siempre había una noche en donde ambos conversaban sobre su situación financiera y sus planes. Ambos tenían un plan común por el cual luchar.

    A veces me compartían sus planes, sueños y anhelos. No se trataba de vivir la vida cotidiana. Siempre se hacían la pregunta «a dónde vamos a llegar como familia y cuáles sacrificios debemos hacer en el proceso, a dónde queremos que nuestros hijos lleguen».

    Al final de mi estadía pude ver el proceso de uno de sus sueños, tener una escuela en la casa. Ambos planificaron y lucharon para poder conseguirlo. Un mes después me enviaron un video de cómo había quedado todo. Estaban orgullosos de haber realizado su plan familiar.

  2. Un líder servidor acepta la responsabilidad espiritual de su familia.

    Tuitea esta frase!

    Como líder en su hogar, el hombre era quien siempre tenía la iniciativa de levantar a todos los domingos en la mañana, prepararlos para ir a la iglesia y grupos entre semana.

    El esposo era el que iniciaba conversiones bíblicas, tomaba decisiones basadas en la Biblia, hacía historias y leía la Biblia a los niños antes de dormir.

    Él estaba preocupado de que toda su familia recibiera los valores y principios bíblicos.

  3. Para un líder servidor es importante decirle a su familia lo siento y perdóname.

    Tuitea esta frase!

    Recuerdo una situación incómoda que pasé. Son de esos momentos que quieres desaparecer. El esposo le había ocultado a la esposa que él masticaba tabaco, algo que desde hace tiempo había querido dejar. Cuando ella lo descubrió, le puso el pote en la sala frente a él. Él se quedó mirando el pote fijamente sin decir una palabra y sin hacer caso a lo que yo le estaba diciendo. Él y ella fueron al cuarto y después de un rato salieron como si nada hubiera pasado.

    Meses después él me estaba aconsejando sobre algo y saltó ese tema. Me dijo cómo fue su proceso de restauración: se había apropiado de la situación, había aceptado su falla, se arrepintió, pidió perdón a ella y sus hijos.

  4. Un líder servidor realiza las tareas domésticas junto con su esposa.

    Tuitea esta frase!

    Fue sorprendente ver cómo existía una armonía cuando tocaba recoger todo. Había un momento de planificación, luego se asignaban y se repartían las tareas.

    El esposo se aseguraba de que estuvieran repartidas justamente.

    Los hijos también tenían sus tareas, por su puesto, eso me incluía a mí. También se le ponían tareas al bebé de un año, aunque él no sabía mucho, se ponía el ejemplo para que él lo hiciera.

Hace 20 años estas formas de liderazgo cambiaron mi vida. Por supuesto no las relacionaba como conceptos de liderazgo en aquel entonces, más bien era una forma diferente de manejar una familia.

A pesar de haber estado incómodo y frustrado por el cambio de hogar, doy gracias a Dios. La segunda familia me ayudó a prepararme para mi papel como esposo hoy, cambiaron distintos conceptos errados que tenía sobre el rol del hombre de la casa.

Estudiar sobre esto hoy, ver cómo se aplica y ver buenos principios que han modelado la forma de liderazgo, me motiva a seguir los buenos ejemplos y seguir aprendiendo.

De estas formas de ser un líder servidor, ¿cuál crees que deberías mejorar? Si le preguntas a tu esposa, ¿cuál crees que diría ella?

Para dejar tus comentarios, haz clic aquí .