Esta es la continuación del artículo «No dudes de ti mismo».

Han pasado tres meses de este año y ya me siento abrumado. Las cargas del día a día me hacen perder el enfoque y desviarme de mi propósito.

Doy gracias a Dios por esta semana de descanso y reflexión. Un tiempo donde puedo pausar, meditar y recordar lo importante que es estar enfocado en aquel que cuida de mi. Un tiempo para sacar mi listado de nuevo y comenzar a vivir de acorde a quien lleva mis cargas.

  1. Yo te haré luz.

    «Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra». Isaías 49:6

  2. Yo te tengo grabado en las palmas de mis manos.

    «Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes». Isaías 49:16

  3. Yo soy tu consolador.

    «Soy yo mismo el que los consuela. ¿Quién eres tú, que temes a los hombres, a simples mortales, que no son más que hierba?». Isaías 51:12

  4. Yo siempre te amaré.

    «Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz, —dice el Señor, que de ti se compadece—». Isaías 54:10

  5. Yo seré tu luz eterna.

    «Ya no será el sol tu luz durante el día, ni con su resplandor te alumbrará la luna, porque el Señor será tu luz eterna; tu Dios será tu gloria». Isaías 60:19

  6. Yo sé los planes que tengo para tí.

    «Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza». Jeremías 29:11

  7. Yo te escucharé.

    «Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé». Jeremías 29:12

  8. Yo te amaré por siempre y te seguiré con fidelidad.

    Hace mucho tiempo se me apareció el Señor y me dijo: «Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad,…» Jeremías 31:3

  9. Yo te purificaré.

    «Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías» Ezequiel 36:35

  10. Yo me regocijaré contigo con cantos.

    «porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos» Sofonías 3:17

  11. Yo te daré descanso.

    «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso». Mateo 11:28

  12. Tu vales mucho más que los gorriones.

    «Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.» Mateo 10:31

  13. Yo estaré contigo siempre.

    «enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo». Mateo 28:20

  14. Yo te saciaré y te haré reir

    «Dichosos ustedes que ahora pasan hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes que ahora lloran, porque luego habrán de reír». Lucas 6:21

  15. Nadie podrá arrebatarte de mis manos.

    «Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano». Juan 10:28

  16. Yo te he llamado amigo.

    Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes. Juan 15:15

  17. Yo te he escogido.

    «No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre». Juan 15:16

  18. Yo vendré por tí.

    «¡Miren que vengo pronto! Dichoso el que cumple las palabras del mensaje profético de este libro». «¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho. El que da testimonio de estas cosas, dice: «Sí, vengo pronto.» Apocalipsis 22:7,12,20

Pausa, medita y recuerda lo importante que es estar enfocado en el Señor porque él cuida de ti.

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Recuerda tener estos versículos cerca de ti. Revísalo cada día o cada momento que estés cargado, angustiado y pierdas el enfoque de lo que es importante para ti. Recuerda encomendar al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre. (Salmo 55:22)

¿Cuáles son tus cargas? ¿Se las has encomendado al Señor?

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